Pajares de Pedraza: ¿pueblo con jardín o jardín con pueblo?

Las imágenes que ofrezco en esta entrada son de un septiembre seco y cálido, sin copos de nieve ni chispitas de escarcha ni nada que se relacione con la Navidad, pero recibí tal sorpresa al encontrarlas en medio de nuestros áridos paisajes y tan llenas de encanto me parecen, que no he dudado en elegirlas para felicitar las fiestas, que ya llegan, a todos cuantos alcancen a verlas.

-Tienes que ir a Pajares de Pedraza, me dijo un día mi amigo Miguel Ángel Moreno, el de Navafría.

Y a Pajares de Pedraza fui, acompañado de otro amigo, Juan Ignacio Davía quien, tan gratamente sorprendido como yo con lo que alcanzó a ver, fotografió todos los rincones de este pequeño lugar cuyos habitantes -¿8, 10?- han llevado ordenación, gusto y colores a un espacio en el que, hasta que su voluntad de cambiarlo se impuso, el hombre sólo había actuado para crear un paisaje de supervivencia.

-Si te gusta lo que veas -continuó Miguel Ángel- añade el mérito que tiene el no ser obra municipal. Han sido los vecinos, ellos solos, quienes lo han hecho.

La cacera, aunque sin agua, dibuja su curso con bandas de césped salpicadas de grupitos de flores; la parra se adhiere a la pared del muro adornado de sencillo esgrafiado; hay plantaciones lineales de claveles chinos poniendo límites a la plaza; petunias, surfinias, geranios y varetas de San José se miran en el espejo de lo que en otros muchos lugares sólo hubiera sido un charco; en la copa de dos arizónicas sorprenden sendas siluetas de águilas cayendo sobre su presa; hay unos pocos rosales dispersos, un oloroso romero y un no menos oloroso enebro que parece haberse escapado de los que bajan de las laderas vecinas; una viña virgen que empieza a envolver en encendido rojo la arqueta metálica…

No hay mucho más, que el pueblo, como ya dije, es chiquito. Pero juzgo tan serio, además de bello, lo existente, que me atrevo a relacionarlo, y a engarzarlo, con unas palabras, tan serias además de bellas, que le robo al poeta William Wordsworth, aunque pidiéndole perdón por alterarlas: aquí, en este rincón, en medio de un paisaje agrio de la áspera Castilla, mientras haya gentes con voluntad de mantenerlos, nunca dejarán de alegrar los ojos del caminante ni el esplendor en la hierba ni la gloria de las flores.

Feliz Navidad y próspero año 2020.

6 Comments

  1. Los vecinos cuidan lo comunitario como si fuera su hogar. Emociona, por lo poco habitual del hecho… y entran ganas de hacerles una visita, para felicitarles.

    ¡Felices Fiestas!

    Me gusta

Responder a Juan Manuel Santamaría Cancelar respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s